Michoacán cuenta con un legado prehispánico estrechamente relacionado con el imperio purépecha; imperio que se expandió por los estados de Michoacán, Guanajuato, Querétaro y parte de Jalisco y Guerrero.

Podemos apreciar el antiguo pueblo purépecha en zonas arqueológicas como Tzintzuntzan, Ihuatzio, Tres Cerritos, Huandacareo, San Felipe de los Alzati y Tingambato, ciudades del gran imperio que están abiertas al público y sus impactantes construcciones que dejan maravillado a todo aquel que las visita.

 

Tzintzuntzan, antigua capital del imperio purépecha y centro ceremonial. Es reconocido por el asentamiento que se forma en una explanada con 5 pirámides de manera rectangular y semicircular con una base escalonada, éstas reciben el nombre de Yácatas. Además de poseer una envidiable vista al Lago de Pátzcuaro, la cual en la antigüedad esta ubicación servía como dominio visual ante cualquier enemigo que se acercara.  Hoy en día cuenta con un pequeño museo arqueológico y explanadas para descansar y disfrutar de la grandeza de la rivera del lago de Pátzcuaro.

Dentro del municipio de Tzintzuntzan, encontramos la zona arqueológica de Ihuatzio, conformada por dos pirámides de forma rectangular dentro de una plaza. Es la única de las tres cabeceras del imperio, donde era exclusivamente utilizado para las ceremonias donde se ha encontrado escultura monumental chat mol y esculturas de coyotes y mediante exploraciones arqueológicas se han identificado 84 estructuras, de las cuales sólo se han expuesto 7 y se encuentran en el área de visita.

Yácatas de Tzintzuntzan

 

En la ribera del Lago de Cuitzeo, encontramos varias estructuras que formaban cámaras funerarias, la zona Arqueológica Tres Cerritos, donde actualmente se conserva el Montículo 1, que presenta tres plataformas de piedra, así como una plaza central con adoratorio en medio. Este lugar junto con Huandacareo forman parte del grupo de pueblos precolombinos asentados en torno a una laguna.

San Felipe de los Alzati, en el municipio de Zitácuaro, sitio habitado por la cultura Mexica, sirvió para vigilar los límites con el imperio Purépecha. La zona se conforma por cinco grupos de estructuras, donde actualmente solo se ha explorado un grupo que cuenta con dos pirámides y una plaza.

San Felipe de los Alzati

San Felipe de los Alzati

 

Por último llegamos a La Zona Arqueológica Tingambato, también conocida como Tinganio, sitio destacado por la construcción de grandes plataformas donde se construyeron basamentos piramidales, juego de pelota, múltiples cuartos seguramente habitacionales y varias tumbas donde se hallaron ricas ofrendas.

Tingambato

Tingambato

 

Cabe mencionar que existen investigaciones de un proyecto llamado Uacusecha centrados en la Región de Zacapu. Los trabajos actuales se enfocan en el sitio del Malpaís Prieto, también conocido localmente como “La Ciudad Perdida”. En esta antigua ciudad que se extiende sobre una superficie de unas 37 hectáreas. Se singulariza por un entorno excepcional: una colada volcánica que los habitantes del sitio han tenido que acondicionar enteramente, pero que marca sin embargo la fisonomía del sitio. Sin duda el conjunto forma un paisaje ecológico y cultural muy original y llamativo. El sitio se caracteriza por una excepcional conservación de las ruinas y se pueden apreciar tanto las estructuras monumentales como las casas más humildes.

Zona arqueológica de Ihuatzio

Zona arqueológica de Ihuatzio

 

Ahora ya lo sabes, Michoacán no sólo cuenta con una belleza natural, cultural, gastronómica y artesanal sino que también cuenta con mucha historia arquitectónica. ¡Aventúrate al pasado y descubre parte del antiguo pueblo purépecha!

Todos los sitios se encuentran abiertos al público de lunes a domingo, así que no hay pretexto para perderse y cargarse de energía en estas zonas arqueológicas únicas entre ellas.

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